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EDITORIAL
SE IMPONEN ÍCONOS…”
Por Eduardo
Cervantes Flores
21 de agosto de 2011
En los primeros días de Gobierno de Gana
Perú, un sector de la prensa y de la derecha se picó,
reaccionando primero y armando luego como barajar un collage,
compuesto desde distintos escenarios públicos y
civiles ocurridos – entre la delincuencia, el silencio de
Ollanta, las declaraciones supuestas de Abugattás contra la
prensa, las designaciones de ex militares y otras
chismografías subjetivas, personales pero relacionadas sobre el
asunto político – ; y en medio de este conjunto, por uno de
los medios televisivos apareció, como si fuese alta y exclusiva expresión
cultural, el
spot de la Película o Novela de “La Perricholi”
a estrenarse, incluso hasta en el Internet ocupó un espacio
preferencial de punto de concentración. En medio, pues, de estos
eventos sociales y públicos, ¿fue casual lo de la Perricholi?
No, hay ciertamente pues un objetivo.
Un sector de la prensa, por tanto, colocó a
la Perricholi como si fuese una reivindicación cultural del país
ante estos escenarios ocurridos, lo que felizmente no prosperó,
pero que tampoco dejarán de armar otro Collage parecido,
colocando como gran privilegio y estima a algo que realmente ya
no lo tiene ni en el asunto Cultural ni en lo Político ni en lo
Económico actualmente. Colocan como íconos trascendentales lo
que está por expirar y lo que, de todas formas, debe extinguirse
en la vida cotidiana de los pueblos, aquellos códigos del engaño
y manipulación, de la enajenación y el manejo.
Las estadísticas, los números, igualmente,
han de expirar en la misma medida que los modelos los justifican
agonizan y dentro los cuales ya no hay ni lógicas: Juan Carlos Oblitas, uno de los mejores
exjugadores de la selección peruana de
futbol, fue otra parodia de las grandes transnacionales
extractivitas en el sector minero que salió de la misma manera
en los medios televisivos. Este sector de la prensa intenta
colocarlos como algo vital y trascendental en la vida de los
pueblos, como el soporte del verdadero desarrollo ante un
Gobierno de centro de izquierda que, desde que se instaló el 28
de Julio, inaugura su gestión en el estado con el Progreso
Económico sin exclusión social, con el diálogo, la concertación.
Antes de meter la pata, como sucedió con el
fujimorazo y con los dos anteriores gobiernos apristas, para
garantizar una gobernabilidad democrática efectiva la
consulta y el diálogo horizontal son lo esencial, son lo
primordial: No los de la verticalidad o los de la imposición
de dictaduras. En primer orden está el respeto a la Vida. Por
principios vitales y por valores morales intrínsecos de los
pueblos, es y deber ser así: El derecho a la vida es, pues,
innato a las comunidades andinas y de la selva, así como de los
centros urbanos. Y el diálogo y la consulta, que lógicamente
significan en la vida de estos, son las herramientas más
eficientes y eficaces para gobernar.
Y colocar en el primer relieve y de primera
prioridad el diálogo y la consulta previa, ponerlos
en el orden del día en todos los ámbitos sociales, es para este
sector de la derecha algo que va contra el desarrollo, contra el
progreso, contra el orden del derecho constitucional. Argumentan
como si el diálogo y la consulta fuesen complementos
adicionales, que no son vitales en los pueblos, incluso hasta
culpan a las organizaciones no gubernamentales como mal
intencionadas. Un poco más, les faltaría decir incluso que el
agua, que es vital para la vida humana, es igualmente
complementaria, ajena al organismo vital de la vida de las
comunidades y de los pueblos, que “las Ongs. engañan, que el
curita del pueblo desnaturaliza.
Juegan con los números, falseando las
estadísticas como en el caso del impuesto a las sobre ganancias
mineras de las transnacionales extractivitas, como si fuese una
medida injusta. (El “impuesto a la sobre ganancia”+ otros tantos
en % = Injusticia que va contra los reglamentos de una
constitución garante de crecimiento, de progreso, etc.) Exportar
es lo primero, sin importar el mercado interno, sin importar ni
siquiera lo humano que como peruanos somos. Exportar para
llenarse de dinero los bolsillos, y no recuperar nuestros
activos como para crear industria y fortalecer la economía
nacional. Se resucitan modelos socios económicos de una minoría
como íconos de desarrollo con el fin de eclipsar absoluta y
completamente la verdadera coherencia y la lógica emergentes que
deben ser ya una realidad en nuestra nación, la república
basada en la descentralización y en la democracia. (No es
posible, pues, que el Perú siga siendo un país que sólo y
exclusivamente exporte sus riquezas. Ante una república lobbysta,
hipercentralista y sumergida en la corrupción, nos debemos una
república que respete la soberanía, la democracia de los
pueblos.)
¿Es casual el spot de la Perrichoili? No.
Claro que es una expresión cultural, atractivo sólo para un
sector minoritario, cuyo espíritu del mismo es colonialista o, más bien,
aún pasadista. Sin desmerecer la virtud artística en los
montajes, la fotografía y de la indudable calidad de los
actores, es decir, la calidad cinematográfica, pero el argumento
virreinal de la colonia no es pues el tema para una sociedad y
para una República pluricultural abierto y sujeto a los cambios
que exigen el avance motriz de este siglo 21, en el que la
interacción simultánea de los pueblos, la recuperación de la
democracia están en el orden del día. Ante el peligro de la
verdadera democracia emergente, la Perricholi aparece como un
suspiro, de catarsis, de purificación por el cual habría que
purgarse de todo lo que devine de pueblo. Sin embargo, no
trasciende ni prospera, sino que más bien se diluye, se
extingue, se apaga.
Hay que reivindicar, frente a estas
angurrias de la derecha, las expresiones culturales más
relevantes de nuestra historia y de la patria, como por ejemplo
son la vida y obras de Cesar Vallejo, de José María Arguedas, de
Mario Vargas Llosa. Y de ello se va a tratar en las próximas
ediciones de esta revista electrónica Cultural y Política, AQP
Cultura. El asunto cultural es, pues, un fenómeno integral y
unitario, donde las expresiones son sin embargo de diferentes
características dentro una nacionalidad que tiene por delante su
verdadera reivindicación Social, en un solo rumbo de cambio y
transformación, ahora ya sin exclusiones. La democracia de los
pueblos y de las comunidades es, ante todo, lo primero. Y este
es el punto de inicio de este Gobierno de Gana Perú, al cual
debemos pues respaldar desde la ciudadanía.
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